9 de diciembre de 2019

Crear el cambio colectivamente: RENAMAT

El problema 


Zinc, plata, plomo, estaño, petróleo y gas natural: Bolivia es una tierra rica en recursos naturales. Sin embargo, estos recursos son no renovables y representan el 80% de las exportaciones bolivianas. Por eso, las industrias como la minería se denominan ‘extractivas’:
extraen recursos de la tierra que no se pueden reemplazar y a menudo dañan el medio ambiente en el proceso.

Y si bien estas industrias son ciertamente rentables para las corporaciones multinacionales que las dirigen, son todo lo opuesto para las comunidades indígenas bolivianas. Estos proyectos de desarrollo desplazan a las comunidades indígenas de sus tierras ancestrales, contaminan su aire y agua, y amenazan su medio de vida. Todas estas son violaciones graves a los derechos de estas personas.


Pero como lo ven nuest
as copartes Red Nacional de Mujeres en Defensa de la Madre Tierra (RENAMAT), no solo se trata de sus derechos: ellas sienten una fuerte conexión espiritual con la ‘Madre Tierra’ y su propio destino está entrelazado con el de la tierra donde viven. Consideran que tienen el deber no solo de defender su propio medio de vida, sino también la supervivencia de la naturaleza.

 

Qué están haciendo


RENAMAT es una red autogestionada e integrada por más de una decena de grupos de mujeres indígenas, mestizas y campesinas que son afectadas por la destrucción y explotación causadas por las industrias extractivas.


Su objetivo es establecer la solidaridad entre los grupos que se enfrentan a problemas similares en distintas regiones,
empoderar a las mujeres indígenas en forma individual y colectiva, y apoyar y fortalecer el liderazgo de las mujeres jóvenes en particular.


Con ese fin, RENAMAT organiza talleres para est
as activistas, para ayudarlas a consolidar sus aptitudes de liderazgo y defensa. La red también organiza encuentros anuales con sus miembras sobre lo que denominan violencia medioambiental contra las mujeres.

Su impacto


A pesar de la responsabilidad de buscar agua y proveer para la familia, las mujeres en zonas rurales suelen quedar excluidas de las conversaciones sobre recursos naturales. Sin embargo, gracias a la solidaridad que RENAMAT ha inculcado y a sus talleres para el desarrollo de capacidades, cada vez más los grupos de mujeres en Bolivia están participando de la toma de decisiones comunitarias y se las ve como líderes respecto de problemáticas como la del agua.

RENAMAT también recibe cada vez más propuestas de otras organizaciones feministas para realizar proyectos sobre seguridad alimentaria y contaminación en zonas rurales, y a veces su trabajo recibe la cobertura de los medios nacionales independientes. Gracias a su activismo y generación de conciencia, las personas de toda la región están comenzando a comprender el impacto de la industria minera sobre las mujeres y por qué RENAMAT lo denomina ‘violencia ambiental contra las mujeres’.

Con el apoyo de Mama Cash, RENAMAT se convirtió en la primera organización de Bolivia en denunciar públicamente la violencia ambiental contra las mujeres, y seguirán elevando sus voces y trabajando junt*s hasta que esta violencia se termine.