18 de febrero de 2014

Penalizar a los clientes de l*s trabajador*s sexuales no servirá para terminar con la trata

Por el mal camino: Penalizar a los clientes de l*s trabajador*s sexuales no servirá para terminar con la trata


El Comité del Parlamento Europeo para los Derechos de Género y la Igualdad de las Mujeres (Comité FEMM) aprobó un  informe que recomienda penalizar a los clientes de l*s trabajador*s sexuales para “reducir la prostitución y la trata”. Esta recomendación será votada por el Parlamento Europeo el 27 de febrero próximo. L*s trabajador*s sexuales se oponen y están llamando a sus aliad*s en el movimiento de mujeres (y en otros movimientos) a que l*s apoyen y se hagan oír contra la penalización de sus clientes.

Como fondos de mujeres feministas, escribimos esta declaración para mostrar nuestro apoyo a los derechos de las mujeres y a su capacidad de tomar decisiones acerca de sus vidas. Creemos que las adultas (con más y menos recursos, con documentos y sin ellos, con formación y sin ella) son capaces de evaluar qué oportunidades tienen para ganarse la vida y optar por dedicarse al trabajo sexual (o no). Y las apoyamos en su elección, así como cuando se organizan para conseguir mejores condiciones de trabajo y de vida.

L*s trabajador*s sexuales nos han enseñado que la penalización siempre opera en contra del pleno ejercicio de sus derechos humanos. L*s obliga a la clandestinidad, poniendo en riesgo su seguridad y su acceso a la salud, la educación y la vivienda. Y siempre golpea más a l*s que ya están marginad*s – l*s que trabajan en la calle, l*s migrantes o l*s que pertenecen a grupos étnicos o culturales oprimidos en la sociedad en la que viven. En la misma línea: ¿qué clientes tienen más probabilidades de que la policía los encuentre “con las manos en la masa” y los arreste? – los que buscan a l*s trabajador*s sexuales en la calle o en otros lugares públicos, que muchas veces pertenecen también a grupos ya marginados, y no los que contratan los servicios de trabajado*s sexuales autónom*s a través de Internet o de hoteles 5 estrellas. Tanto en el caso de l*s trabajador*s sexuales como de los clientes, la penalización recae particularmente sobre los sectores más marginados, reforzando desigualdades ya existentes.

El trabajo sexual realizado por personas adultas que deciden hacerlo no es lo mismo que la trata. Es una opción mientras que la trata es una violación a los derechos humanos. L*s trabajador*s sexuales tienen acceso a los espacios en los que se encuentran las víctimas de trata para explotación sexual, y conocen muy bien los contextos en los que esto sucede así como lo que está en juego. Pueden ser aliad*s en la lucha contra la trata, y en muchos casos lo son. Las iniciativas contra la trata que desconocen lo que l*s trabajador*s sexuales dicen sobre su realidad – que no son víctimas sino trabajador*s cuyos derechos se deben respetar – desperdician esta oportunidad y en última instancia resultan menos eficaces.

Para poner fin a la trata (no solo para la explotación sexual sino para la explotación laboral en general), los estados deben enfrentarse a las organizaciones delictivas responsables por este delito y sacar a la luz sus vínculos con empresas, fuerzas de seguridad y funcionarios/as que les dan protección y se benefician de sus actividades. Penalizar a los clientes de l*s trabajador*s sexuales puede funcionar como cortina de humo pero nunca como solución definitiva. Y tendrá consecuencias graves no solo para trabajador*s sexuales y clientes de sectores ya marginados sino también para las víctimas de la trata, que continuarán sufriendo sin que los estados enfrenten a quienes son verdaderamente responsables y se benefician de lo que les está sucediendo.

Apoyamos el derecho de l*s trabajador*s sexuales a condiciones de trabajo seguras y dignas, sin ninguna forma de penalización, y exigimos medidas efectivas contra todas las formas de trata que no violen los derechos humanos de las trabajador*s sexuales adultas que optaron por hacer ese trabajo y sus clientes.

Firmado por los siguientes fondos de mujeres europeos o internacionales que hacen donaciones en Europa:

  • Calala Fondo de Mujeres (sede en Cataluña, Centroamérica)
  • Fondo de Acción Urgente (sede en Estados Unidos, internacional)
  • Fondo de Mujeres de Georgia (Georgia)
  • Fondo de Mujeres de Ucrania (Ucrania, Bielorrusia, Moldavia)
  • Fondo Eslovaco y Checo de Mujeres (Eslovaquia, República Checa)
  • Fondo Global de las Mujeres (sede en Estados Unidos, internacional)
  • FRIDA Fondo de Feministas Jóvenes (internacional)
  • Fundación Astraea  (sede en Estados Unidos, internacional)
  • Mama Cash (sede en Países Bajos, internacional)